Noviembre 23rd, 2007¿Cuál es el líquido mas valioso?
PETRÓLEO… oro negro. Con el precio del crudo por las nubes, muchos piensan que no hay otro líquido más valioso. Pero lo cierto es que todo ser humano lleva consigo unos cuantos litros de un líquido de muchísimo más valor. Así como para satisfacer la necesidad mundial de combustible se extraen todos los años miles de millones de barriles de crudo, para mejorar la salud de los enfermos se extraen unos noventa millones de unidades de sangre.
Esa impresionante cantidad representa el volumen sanguíneo de unos ocho millones de personas.Sin embargo, al igual que sucede con el petróleo, la sangre escasea. En todo el mundo, la clase médica habla de escasez de sangre. Ahora bien, ¿en qué radica exactamente su inmenso valor?
Un órgano excepcional
La sangre, por su gran complejidad, pudiera considerarse un verdadero órgano. En una entrevista con ¡Despertad!, el doctor Bruce Lenes comentó: “La sangre es uno de los muchos órganos del cuerpo, es extraordinaria y excepcional”. ¡Y vaya si lo es! Un libro de texto define la sangre como “el único órgano líquido del cuerpo” y la llama “un sistema de transporte vivo”. ¿Qué significa esto?
“El aparato circulatorio es como los canales de Venecia: transporta cosas útiles, pero también mucha basura”, dice el científico N. Leigh Anderson. A medida que la sangre recorre los 100.000 kilómetros de vasos sanguíneos, entra en contacto con casi todo tejido del cuerpo, incluidos órganos vitales como el corazón, los riñones, el hígado y los pulmones, que la procesan y dependen de ella.
La sangre transporta muchas “cosas útiles” a las células —como oxígeno, nutrientes y material de defensa—, pero también se lleva la “basura”, es decir, desechos tóxicos como el dióxido de carbono y el contenido de células dañadas y moribundas. Esta última función de la sangre ayuda a entender por qué puede ser peligroso el contacto con ella una vez que ha salido del cuerpo. Y es imposible garantizar que toda la “basura” de la sangre se haya detectado y eliminado antes de administrarla a otra persona.
No hay duda de que la sangre realiza funciones vitales. Por eso los médicos suelen recurrir a las transfusiones en el caso de pacientes que han perdido sangre. Para muchos de ellos, este uso médico es el que confiere a la sangre tanto valor. No obstante, la situación está cambiando en el campo de la medicina. Pudiera decirse que se está produciendo una revolución silenciosa, pues cada vez son más los profesionales de la salud que no están tan prestos a transfundir sangre como antes. ¿A qué se debe?.
Fuente: Revista ¡Despertad!